mayo 7, 2017

Historia

Anchuras es un municipio español de la provincia de Ciudad Real, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. El entorno natural, en buena medida virgen y caracterizado por paisajes agrestes, constituye una de las principales riquezas de este enclave de la provincia de Ciudad Real entre las provincias de: Toledo y Badajoz. Hasta 1833 perteneció a las Tierras de Talavera.
Actualmente añadimos “de los Montes”, por estar integrada en la comarca de los Montes (Ciudad Real), pero esto no ha sido siempre así, sino que antes se llamó “Anchuras de la Jara”, por comprender las tierras meridionales de esta comarca de la Jara, que estuvieron administradas por Talavera de la Reina hasta bien entrado el siglo XIX. Por aquel entonces, la zona que hoy es Anchuras formó parte, en un primer momento, del municipio de Sevilleja como aldea pedánea, hasta que el Supremo Consejo de Castilla declara el territorio de Anchuras municipio independiente en 1785.

No hay datos que nos permitan establecer asentamientos en esta zona hasta el siglo XIV, siendo hasta este momento un territorio totalmente cubierto de monte.

El primer asentamiento que se conoce es de colmeneros, que para subsistir cultivan pequeños labrados de centeno y crían piaras de cerdos. Esta primera población va extendiéndose lentamente por todo el territorio y de este modo en el siglo XV aparece una primera concentración en un caserío compuesto por chozas que se llamará La Nava de los Enjambres. A finales del siglo XVI se componía de unas 20 chozas y una pequeña ermita.

Anchuras propiamente no aparece como núcleo poblacional hasta mediados del siglo XVII, situándose las primeras casas en una ladera del cerro del Pastuero. En un pequeño rellano se construyó la pequeña iglesia para albergar a la Virgen del Gamonal, que se encontraba en una ermita a 2 km del caserío.

Se trata de una sola nave cubierta con armazón de madera. En los materiales utilizados para su construcción podemos ver la sencillez de este edificio. En 1676 el arzobispo de Toledo, Pascual Aragón, consagra la iglesia a Nuestra Señora de la Asunción, otorgándole la categoría de parroquia.

Anchuras pasó a ser el centro religioso, económico y de comunicaciones del territorio, sobrepasando al más antiguo de Enjambre.

A principios del siglo XVIII, a 2,5 km de Anchuras se comenzó a formar el caserío de Encinacaida, con viviendas hechas de pizarra y cubiertas de retama y barro, cerca de una encina que el viento inclinó sin arrancarla y que da nombre al caserío.

Hacia 1879, 14 vecinos de Aldeanueva de San Bartolomé (Toledo) compran la dehesa El Gamonoso, construyen sus casas en un cerrete y parcelan y reparten la dehesa, de la cual tomáron el nombre de Gamonoso.

Por último, a finales del siglo XIX, en una hondonada, se creó un nuevo caserío, Las Huertas del Sauceral, que debe su nombre a la explotación de pequeños huertos alrededor de un regajo poblado de sauces.

Anchuras, en las estribaciones de los Montes de Toledo, se incluye dentro de la comarca natural de La Jara en las antiguas Tierras de Talavera y constituye un enclave, denominado Rincón de Anchuras. La vigente división provincial aísla el territorio de Anchuras del resto de Ciudad Real, por lo que esta localidad está rodeada de municipios de las provincias de Toledo y Badajoz.

Anchuras está situado en la comarca de los montes de Toledo al noroeste de la provincia de Ciudad Real, a la cual pertenece. Se encuentra a 117 km de Ciudad Real, a 74 de Talavera y a 180 km de Madrid.

Está ubicado en un barranco dominado por varios cerros con gran vegetación, sobre todo matorral, y con carreteras sinuosas de acceso. Es un territorio muy irregular constituido por sierras muy erosionadas en el norte, depresión en el centro-este y en el oeste y sur extensas rañas que le dan un aspecto horizontal, cortado por profundos valles de erosión y barrancos.

La vigente división provincial deja aislado el territorio de Anchuras del resto de Ciudad Real por una faja de tierra perteneciente a los montes de Badajoz, viniendo por ello a constituir un enclave situado entre las provincias de Toledo, Badajoz y Cáceres.

Anchuras se convirtió en un municipio muy conocido por la decisión del gobierno de la nación de ubicar en sus tierras y las adyacentes un campo de entrenamiento para el Ejército del Aire (campo de tiro), concretamente el que no se había instalado en Cabañeros. Así, el Real Decreto de 20 de julio de 1988 señalaba Anchuras como Zona de Interés para la Defensa por lo que se inició un movimiento ecologista, pacifista, partidista y vecinal en contra que concluyó en 1996 con la derogación de dicho Real Decreto.